Clínica Docotor Ortiz | Teléfono 954 286 018

Los primeros signos visibles del envejecimiento en la cara aparecen a partir de los 30 años

La genética, el sol, el tabaco, una mala alimentación e incluso engordar y adelgazar en exceso son los principales factores que influyen en la aparición de los primeros signos de envejecimiento facial, los cuales se empiezan a hacer visibles a partir de los treinta años, según explicó Lakhdar Belhaouari, miembro de la Sociedad Francesa de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética.

“La flacidez, las arrugas y las atrofias de las partes blandas con daño solar conforman la trilogía del envejecimiento facial a partir de los treinta años, aunque los signos van apareciendo de forma diferente en cada persona”, aseguró Belhaouari, el director del Centro de Cirugía Estética Dr. Belhaouari (Toulouse).

Este especialista, que participó en un simposio organizado por Allergan en el marco del 13º Congreso Mundial de Medicina Estética y Antiaging (AMWC) -celebrado en Montecarlo-, destacó que las primeras en aparecer son las arrugas del entrecejo y las patas de gallo, aunque por ejemplo las ojeras pueden aparecer antes, a partir de los veinte, “sobre todo por hipotrofia de la grasa”.

No obstante, no hay que olvidar que la genética, el sol, el tabaco, una mala alimentación o el estrés “son factores extrínsecos que influyen y que pueden acelerar el envejecimiento de la piel, ya que contribuyen a la formación de radicales libres y por tanto oxidan nuestro organismo”.

Por su parte, el director médico de las Clínicas Médico-Estéticas Teknobell de Sevilla, el doctor Francisco Ortiz, explicó que incluso engordar y adelgazar en exceso define el aspecto del rostro. “La grasa es responsable de las concavidades y convexidades que definen una cara joven. Cuando el peso corporal varía, se producen cambios de volumen a nivel de la grasa profunda, lo que hace que esta se desplace y aparezcan surcos”.

¿Cómo cambia el rostro?arrugas

“Se manifiestan los signos del fotoenvejecimiento temprano y pueden verse poros abiertos y señales de acné cicatrizado, por eso son recomendables los peeling químicos, la mesoterapia y la exfoliación mecánica suave”, explicó Ortiz. Para las personas que gesticulan mucho “es conveniente iniciar el tratamiento con toxina botulínica para retrasar de forma importante la formación de arrugas dinámicas; estas suelen localizarse en la zona de los ojos, la frente y el entrecejo”, matizó.

A los cuarenta años, estas líneas dinámicas empiezan a marcarse y pueden aparecer manchas en la piel (lentigos). “Sobre todo en las personas fumadoras, comienzan a formarse las arrugas del ‘código de barras’ y la definición de los labios varía. En esta década se empieza a notar la pérdida de volumen y estructura en el tercio medio de la cara”, manifestó Ortiz.

Para rellenar las arrugas estáticas, los surcos medios, restaurar la pérdida de volumen y dar solidez a la estructura facial profunda recomendó el ácido hialurónico “y, cuando este es de última generación, nos permite además tratar los labios y la región perioral con resultados muy naturales”.

A partir de los 55 años, sobre todo en mujeres como consecuencia de la menopausia, se producen cambios hormonales que suelen influir directamente en la piel de la cara. “Va disminuyendo el espesor y el número de células de la dermis y la epidermis, se pierde hidratación y elasticidad: el envejecimiento facial se acelera por la pérdida de grasa subcutánea y la reabsorción ósea, y se pierde volumen en áreas concretas como los pómulos o surcos nasogenianos”, indicó el especialista.

El objetivo es lograr una cara descansada de manera natural y mejorar la imagen personal. “Cada vez más hombres y mujeres buscan en la medicina estética una forma de aumentar su autoestima e incrementar sus oportunidades de éxito laboral”, concluyó Belhaouari. (EUROPA PRESS)

 

Aparace en:  Prensa digital Tuestética.com

 

Estética Facial

Cirugía Plastica

Depilación Laser

Unidad Nutrición

Unidad Dematología

Estética Corporal